Contaminación de Noche.

E l progreso de la humanidad, se vio altamente acelerado por el descubrimiento de la energía eléctrica hace dos siglos. La comodidad y facilidad de encender una luz con un botón y el consecuente alargamiento nocturno de las actividades e industrias de la población, han contribuido enormemente a este desarrollo. Los beneficios de ésto, son notables alrededor de nuestra vida cotidiana. La electricidad forma parte de nuestra actualidad y ni que hablar de sus subsiguientes, la electrónica, la energía atómica, la superconductividad, etc.

Nuestro Planeta de Noche- (foto. N.A.S.A.).

La cara de nuestro planeta ha cambiado. Por las noches, grandes extensiones de tierra se iluminan por los asentamientos humanos en las grandes ciudades. Pocos puntos en el planeta quedan sin electrificar, solo sociedades muy pobres económica e intelectualmente carecen de estos beneficios. Hemos aprendido a manejar las energías a nuestro provecho. En estos días, la interminable búsqueda del balance entre el desarrollo y la vida natural, cobra mayor actualidad, la fragilidad de los ecosistemas y de la humanidad misma es tangible y está amenazada por costumbres y conductas equivocadas. Se habla de contaminación y contaminantes, de contaminados, de contaminadores y descontaminantes. ¿Qué es esta contaminación? ¿Qué son estos contaminantes? ¿Qué es lo que se contamina y con qué lo hacen? ¿Porqué nuestros mismos productos en un momento nos sirven y al siguiente nos estorban?

En el diccionario de La Real Academia Española dice:
contaminación. (Del lat. contaminatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de contaminar.
2. f. Ecd. Fenómeno que se produce cuando una copia se realiza utilizando diversos modelos discordantes entre sí.
contaminar. (Del lat. contamināre).
1. tr. Alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos. U. t. c. prnl.
2. tr. Contagiar, inficionar. U. t. c. prnl.
3. tr. Alterar la forma de un vocablo o texto por la influencia de otro.
4. tr. Pervertir, corromper la fe o las costumbres. U. t. c. prnl.
5. tr. Profanar o quebrantar la ley de Dios.
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Si tomamos la definición número uno, en la cual nos interesa abundar, comprendemos que cualquier cosa que altera la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio se puede llamar contaminante. He dejado lo de “nocivamente” fuera de la definición, pues algunos alegarán que no es nocivo aquello de lo que no se quejan todos, solo algunos. Al alterarse “el estado normal” de alguna cosa se debe entender como “el estado natural”.

Existen contaminaciones importantes, como deberían ser todas, la contaminación del aire, la del agua, la del ruido, etc. Un tipo de contaminación que se pasa por alto sin consideración, es aquel producido por la luz eléctrica y es que ésta sucede cuando ya todos o la mayoría de la población descansa y ésto es por la noche. No es una contaminación que ponga en riesgo nuestra vida o nuestra salud directamente, por lo cual a casi nadie le preocupa. Sin embargo algunas especies animales si se ven afectadas por este exceso de iluminación, las tortugas, por ejemplo, en época de anidación, sus crías en época de nacimiento o eclosión, algunas aves que migran lejos de esta iluminación, y en general, cualquier especie nocturna huye de su hábitat al verse éste iluminado por las noches.



Uno de los efectos sutiles pero importantes de esta contaminación es al renglón de la economía y el turismo. La afectación a estos ramos de la sociedad es de importancia mayor a mediano y largo plazo. No se puede perder de vista aquella época del surgimiento del estado de Quintana Roo como destino importante en el contexto mundial y las diversas causas y razones por lo que lo logra. Aquellos que presenciamos esa época no podemos dejar de recordar la sensación de alejamiento de lo urbano, el contacto con lo casi-intocado y lo genuinamente natural. Estoy seguro que algo de lo que a la gran mayoría de inmigrantes a este bello estado, cautivó, fue el pasear por las noches por estas casi desiertas playas en compañía de nuestras relaciones más cercanas y nuestros amores para admirar el firmamento con infinitas estrellas, las cuales no son visibles desde las grandes ciudades de las que provenimos. En las ciudades solo se pueden observar en número, alrededor de 100 estrellas, de los millones que existen. Un espectáculo que reafirma la idea de querer, mas de eso, más de contemplar esa realidad cósmica que es nuestro lugar en el universo, como humanidad, como planeta vivo. Volver la vista al cielo nocturno y simplemente admirar el espectáculo estelar ha sido y es de las actividades preferidas de nuestros actuales visitantes, contagiados también de lo mismo que nos da a los que vivimos aquí, buscan por las noches aun, esas playas casi solitarias con todo lo que ello aporta a la relajación y al espíritu.

Para las nuevas generaciones citadinas, La Vía Láctea, existe solo en los libros y solo se puede observar al salir de la ciudad e ir como por ejemplo a la Rivera Maya. La tendencia actual del desarrollo y desarrolladores es la de imitar a las grandes urbes. Personas que vivían en grandes ciudades extrañan de alguna manera sus lugares de origen y quisieran encontrar a la “Gran Ciudad” en la selva lejos de la ciudad. Gente que ha tenido poco o ningún contacto con la naturaleza durante toda su vida hasta que emigraron a Quintana Roo y que ahora se encuentran en posición de decidir la apariencia de nuestros pueblos, ciudades y carreteras, lo hacen con el modelo fijo de la ciudad cosmopolita, cuando lo que atrae a los visitantes es lo que nos distingue de otros destinos turísticos y es el estado natural de nuestras costas, nuestros arrecifes, cenotes y el territorio en general.

El alumbrado recientemente instalado, con las mejores intenciones de seguridad para el transeúnte, en el corredor Cancún – Tulum mas precisamente en el tramo Pamul – Pto Aventuras, afecta de todas las maneras que enunciamos anteriormente; además de su función de iluminar el camino, ilumina el cielo sin ningún propósito, no tiene sentido iluminar las estrellas pues ellas ya tienen luz propia. Afecta la vida silvestre y afecta al turismo que busca la oscuridad natural, de otra manera buscaría hospedarse en alguno de los buenos e iluminados hoteles del iluminado Cancún o la recientemente iluminada Playa del Carmen. La gran cantidad de luces además de iluminar el camino, deslumbra a los conductores que por ahí transitan; cuando la fuente de luz es observable, atrae el ojo mas que lo que se ilumina. La falta de pantallas directoras de luz permite que ésta brille más allá de lo necesario, más allá del plano horizontal, al cielo. Esto es contaminación por luz eléctrica.

La contaminación lumínica es el brillo o resplandor de luz en el cielo producido por la difusión y reflexión de la luz artificial en los gases y partículas de la atmósfera. Además, el desperdicio de energía eléctrica, la cual se necesita, representa una cantidad importante en dinero que el gobierno pierde en la noche. Es por demás evidente que se debe ahorrar energía eléctrica y donde sea necesario, eficientar la iluminación. Querer transformar la noche en día, no es ni prudente ni necesario.

La cura para este innecesario desperdicio de electricidad es relativamente simple de lograr. El uso de pantallas dirigibles que mantienen la iluminación dentro de la propiedad que ilumina y donde esta instalada, iluminando hacia abajo y no mas allá del plano horizontal. El uso de focos eficientes de bajo wattaje que proveen solo tanta iluminación como la necesaria. Apagadores o activadores infrarrojos permiten que la luz exista cuando alguien pasa y no cuando no hay nadie circulando.





En países desarrollados, existen normas de alumbrado público, estas incluyen, tipos de focos o lámparas, ángulos de iluminación, pantallas reflectoras, encendido y apagado inteligente, etc.

Las lámparas menos dañinas para la astronomía son las más eficaces del mercado. Las más nocivas son las que emiten en el ultravioleta, pues estas longitudes de onda son las que mas fuertemente son esparcidas por la atmósfera y no tienen utilidad luminotécnica. Las menos perjudiciales son las de vapor de sodio de baja presión al emitir prácticamente en una estrecha línea del espectro, dejando limpio el resto del mismo. Estas ultimas lámparas son las mas eficaces consumiendo, para un mismo paquete luminoso, 5 veces menos que las incandescentes, 2,2 menos que las de mercurio y 1,5 veces menos que las de vapor de sodio de alta presión y fluorescentes.

Ventajas y beneficios.

  • Disminuir el consumo energético e indirectamente el consumo de combustibles, emisiones de CO2, NO4, Y SO2 y otras partículas.
  • proteger el medio ambiente nocturno, disminuyendo la perturbación de habitats naturales (animales, plantas, y procesos ecológicos).
  • reducir el deslumbramiento a usuarios de vehículos, aumentando con ello la seguridad vial.
  • impedir el deslumbramiento del trafico aéreo y marítimo. Evitar molestias a vecinos.
  • permitir la observación astronómica, tanto a astrónomos profesionales como aficionados.
  • preservar la oscuridad de la noche de acuerdo a la declaración universal de los derechos de las generaciones futuras (UNESCO): "Las personas de las generaciones futuras tienen derecho a una Tierra indemne y no contaminada, incluyendo el derecho a un cielo puro." No existe una legislación al respecto, por eso las personas interesadas en esto debemos tomar iniciativas de regular el desperdicio y la contaminación por luz eléctrica. Ejercitemos el derecho que tenemos de poder ver las estrellas. Muchas gentes aun están a oscuras en el tema de la contaminación por luz eléctrica.

    Podemos pasar de esto!!!
    a esto!!!!

    Emilio C. Talancón D.
    Relaciones Publicas y de Gobierno
    Centro Ecológico Akumal

    Más información en:

    iesna.org
    starwatcher
    darkskyorg.


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